Entrevista a Gabriel Horn, sscc: Un cura de pueblo en el corazón del desierto

Diego de Almagro, una localidad minera del norte de Chile, es mucho más que un destino para el padre Gabriel Horn, sscc. Es un lugar de aprendizaje, resiliencia y fe compartida. Desde sus inicios como fundador de la misión en este árido territorio, el religioso ha vivido en profunda comunión con su comunidad, construyendo literalmente su hogar y su ministerio junto a su gente.

 

Con 42 años de vida sacerdotal, el padre Gabriel se define como un eterno aprendiz. Diego de Almagro y sus alrededores, incluyendo las comunidades mineras de Inca de Oro y el campamento de El Salvador, le han mostrado nuevas formas de entender la pastoral. “El desierto impregna un estilo de vida”, reflexiona. “Aprendí que uno debe florecer aunque no haya lluvia, aunque no haya éxito visible en la pastoral. Las personas aquí fracasan y se levantan, como esas pequeñas flores que nacen entre las piedras”.

Su labor pastoral  se combina con una vida comunitaria intensa, compartida con sus hermanos religiosos Rafael Domínguez y René Cabezón. Juntos conforman la “Comunidad Atacama”. Cocinan, cultivan un pequeño jardín y rezan en comunidad, fortaleciendo así los lazos que, según él, también impactan positivamente en la parroquia Espíritu Santo, a la cual acompañan. (ver entrevista completa)

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